Kromeriz, descubriendo su Palacio y jardines

La bella Kromeriz es sin duda una de las joyas escondidas de la región de Moravia y de toda la República Checa. A pesar de su fantástico patrimonio, protegido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la ciudad se mantiene como un lugar alejado del turismo de masas donde pasear tranquilamente entre iglesias, palacios, edificios señoriales y precioso jardines.

Su historia está ligada a la de su vecina Olomouc, capital religiosa de la región, ya que su apogeo comenzó cuando el obispo de Olomouc Bruno Von Schauenburg construyó aquí en el siglo XIII un castillo para ser utilizado como residencia episcopal de verano. En los siglos posteriores se sucedieron lo desastres, y tras muchas vicisitudes, guerras y enfermedades, la ciudad y el castillo perdieron todo su esplendor. Sin embargo, todo cambió en el año 1664, cuando el poderoso obispo Carlos II de Liechtenstein ordenó reconstruir la ciudad en torno a un impresionante Palacio Arzobispal, dando lugar al precioso pueblo repleto de pintorescos edificios y jardines barrocos que podemos disfrutar hoy en día.

Datos prácticos:

Para aparcar e incluso pernoctar con la autocaravana recomendamos cruzar al otro lado del río. La zona de las calles Svabinskeho y Nadrazni es residencial, tranquila y ha bastante aparcamiento. Además, aquí se encuentra la estación de tren. Desde esta zona al centro son 10-15 minutos caminando.

Qué ver:

Nosotros comenzamos la visita por los jardines que rodean el Palacio Arzobispal. Son inmensos, para recorrerlos enteros andando se podría tardar horas. Pero bueno, al menos es imprescindible dar un paseo por la parte de alrededor del palacio para disfrutar de la tranquilidad y belleza de su exuberante vegetación, sus fuentes y sus estanques. También se pueden ver bastantes animalillos como pavos reales, gansos, ardillas, etc… con lo que los niños disfrutaron bastante.

Los jardines son de acceso gratuito y abren todo el año desde las 7 de la mañana. La hora de cierre varía en función de la época del año entre las 16h y las 20h.

Entramos ahora al Palacio Arzobispal. Como ya comentamos, este edificio fue mandado construir sobre un antiguo castillo gótico por el obispo de Olomouc Carlos II de Liechtenstein, el cual quería recuperar el esplendor de Kromeriz tras haber quedado muy dañada durante la Guerra de los 30 años. Y sin duda que lo consiguió, ya que el Palacio se convirtió en el emblema alrededor del que se reconstruyó el resto de la ciudad dando lugar a todo el patrimonio que podemos ver hoy en día.

El exterior del edificio no da idea de lo que nos encontraremos dentro, ya que es bastante austero. Lo más llamativo es su torre de 84 metros de altura que es visible desde prácticamente todo Kromeriz y a la que se puede subir para disfrutar de las vistas del pueblo, aunque cuando nosotros fuimos estaba cerrada.

El interior es todo lo contrario, barroco, recargado, ostentoso y plagado de valiosas estancias repletas de lujo y obras de arte, lo cual demuestra el poder que tenían los obispos y arzobispos de Olomouc en aquella época. De hecho es tal la cantidad y el valor de las obras de arte que contiene que la Galería del Palacio es considerada la segunda colección más importante de la República Checa por detrás de la Galería Nacional de Praga, e incluye pinturas entre otros de Tiziano o Rubens. Otra curiosidad para hacerse una idea de su esplendor, es que sus salas han llamado la atención de diversos cineastas para rodar escenas de sus películas, destacando entre otras la película Amadeus de Milos Forman.

Entre los rincones del Palacio que no hay que perderse destacan la Sala del Trono, que contiene el trono del obispo Carlos II, la Sala de la Asamblea, la Sala Terrena o una fantástica Biblioteca con más de 30000 obras.

Para hacer la visita existen varias tours cada uno de los cuales incluye unas estancias diferentes. El más completo y recomendable se llama Via Maxima, que incluye todo lo más interesante salvo la Galería, la cual hay que pagar a parte. Lo mejor es consultar la web oficial donde se explican todos los tours disponibles junto con sus horarios y precios, ya que hay tours que no se hacen durante varios meses del año y en otros sólo los fines de semana: https://www.zamek-kromeriz.cz/en/home/

Una vez visto el palacio damos una vueltecilla por el centro del pueblo. La Plaza Grande es muy bonita. Se trata de una gran plaza empedrada rodeada de coloridos edificios de muy diferentes épocas y estilos. En el medio se puede ver una pequeña columna mariana y una fuente barroca, pero sobre todo destacan en una esquina la torre del reloj que forma parte del edificio del Ayuntamiento, y en la otra la torre del Palacio Arzobispal. En la propia plaza también se encuentra el Museo de Kromeriz, en el que destaca la exposición de Max Svabinsky, uno de los pintores checos más importantes de la historia, aunque nosotros no lo visitamos.

Por lo demás, los edificios más bonitos se concentran entre las calles Pilarova, Masarykovo Namesti y Riegrovo Namesti, entre los que se encuentran las iglesias de San Mauricio, San Juan y de la Asunción de la Virgen María o el edificio de la Escuela de Justicia.

Vamos ahora paseando hacia el Jardín de flores, el otro atractivo de Kromeriz. Si has visto alguna imagen de Kromeriz, es posible que esta haya sido tomada en alguna parte de este jardín barroco de estilo francés del siglo XVII. De hecho, estos jardines son conocidos como el Versalles checo y la UNESCO los considera un ejemplo prácticamente único en el mundo de jardines barrocos y el principal motivo para declarar el conjunto del Palacio y sus jardines como Patrimonio de la Humanidad en el año 1998. Aquí todas las plantas y flores están cuidadas al detalle formando un entorno precioso y muy fotogénico por el que es imprescindible perderse un buen rato.

Algunos rincones que no hay que perderse son los dos enormes invernaderos, la famosa rotonda que se encuentra en el centro del jardín con una bonita cúpula, o la columnata. También hay un par de pequeños laberintos donde echar unas risas con los más pequeños.

Los jardines abren de 9 a 15 en invierno, de 8 a 18 en verano y de 9 a 16 el resto del año y el precio de la entrada es de 110 coronas (4,5€ aproximadamente). También se ofrecen visitas guiadas. Toda la info aquí: https://www.kvetnazahrada-kromeriz.cz/en

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