Qué ver en Olomouc en un día

Hoy vamos a hablar de Olomouc, la capital histórica de la región de Moravia y seguramente la segunda ciudad en importancia cultural, artística, histórica y sobre todo religiosa de la República Checa por detrás de Praga. Su casco histórico es sin duda unos de los más bonitos que se conservan en todo el país, e incluye un fantástico monumento protegido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad: La Columna de la Santísima Trinidad.

Datos prácticos:

El mejor lugar para aparcar la autocaravana (o cualquier vehículo) para visitar Olomouc es el parking que se encuentra en la calle Studenksa a la altura del cruce con Legionarska, al lado del estadio de fútbol del Sigma Olomouc y de un supermercado Billa. Es enorme y súper céntrico, a menos de 5 minutos andando del mero centro. El parking es de pago, pero los sábados por la tarde, domingos y festivos es gratuito, así que nosotros tuvimos suerte y ni siquiera tuvimos que pagar.

Estuvimos planteándonos incluso pernoctar ahí mismo, pero teníamos que resetear la autocaravana y finalmente decidimos irnos a un camping que se encuentra muy cerquita de allí, el Resort Krasna Morava. Nos salió carísimo, por encima de los 30 euros, pero es que necesitábamos sí so sí electricidad y vaciar/llenar los depósitos, así que no tuvimos otra. Eso sí, el camping estuvo correcto y tuvimos todo lo necesario.

Dónde comer:

Nosotros probamos el Restaurante U Morice, que por lo visto está muy de moda, ya que conseguimos mesa para comer de milagro y para la noche lo tenían todo reservado. El sitio es pijillo, decorado muy guapo y con una cocina moderna muy rica. No es barato para ser República Checa pero la relación calidad/precio estuvo muy bien ya que la comida estaba buenísima, especialmente las costillas y el pato.

Qué ver:

Toda visita a Olomouc debe empezar por su centro neurálgico, la Plaza Alta o Horni Namesti.

Lo primero que llama la atención por encontrarse en mitad de la plaza es el Ayuntamiento. Se trata de un fantástico edificio del siglo XIV que es considerado el edificio no religioso más antiguo de Olomouc. En la fachada norte podemos ver un enorme Reloj Astronómico de 14 metros de altura. Se sabe que en este mismo lugar ha habido un reloj desde al menos los siglos XV-XVI, pero a lo largo de los años ha sido destruido y reconstruido varias veces, la última de ellas en los años 50 del siglo XX tras ser casi completamente destruido durante la Segunda Guerra Mundial. Todo el mundo lo compara con el de Praga y es injusto. Nos quedamos con que es igualmente precioso y digno de ver. Todos los días a las 12:00 del mediodía se produce un espectáculo similar al de Praga, en el que una serie de figuras desfilan para dar la hora. A modo de curiosidad, como este reloj se construyó en la época comunista las figuras que desfilan representan personas comunes, obreros, a diferencia del reloj de Praga que son más bien figuras de tipo religioso.

Aparte de esto, merece la pena subir a la Torre del Ayuntamiento, desde la que se tienen fantásticas vistas de la plaza y el resto de la ciudad. Para poder subir hay reservar en el Centro de Información Turística que se encuentra en la propia torre, ya que no se sube por libre, sino que se organizan varias subidas guiadas dependiendo del día.

https://tourism.olomouc.eu/

Pero el monumento más importante es la Columna de la Santísima Trinidad, una imponente columna barroca de 32 metros de altura y aspecto ennegrecido por el paso de los años que es el auténtico símbolo de Olomouc. En realidad se trata de una columna de la peste, como tantas otras que se construyeron en centroeuropa en el siglo XVIII para celebrar el fin de alguna de las epidemias de esta enfermedad, pero esta es posiblemente la más importante por su gran monumentalidad, destacando las más de 50 esculturas que la decoran y la capilla que se ubica en la parte inferior. De hecho por este motivo la UNESCO la incluyó en la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad en el año 2000.

Rodeando el edificio del Ayuntamiento se pueden ver hasta tres fuentes barrocas de los siglos XVII y XVIII, todas ellas con motivos mitológicos. La más bonita es la Fuente César, preciosa. Las otras dos son la Fuente de Hércules y la Fuente Arión, que es mucho más moderna. Además también hay un montón de bonitos edificios entre los que destaca el Palacio Edelmann.

Junto a la plaza se encuentra la Iglesia gótica de San Mauricio, del siglo XIV  y una de las más importantes de Moravia. Lo más destacado sin duda es el enorme órgano de 1745, considerado uno de los más grandes de Europa y el más grande de Europa Central. También llama la atención la torre, sobre todo porque parece más la torre de un castillo que la de una iglesia. Además, se puede subir para disfrutar de las vistas de la ciudad.

La iglesia está abierta de 9 a 18 pero la torre cierra a las 16:45 (sólo de marzo a octubre y siempre y cuando haga buen tiempo). La entrada es gratuita.

Hacia el otro lado se encuentra la Plaza Baja o Dolni Namesti, mucho más tranquila y sencilla que la anterior, pero donde también se pueden ver otro par de fuentes barrocas, dedicadas a Júpiter y Neptuno, así como una columna mariana del siglo XVIII.

Muy cerquita se puede echar un vistazo a la Puerta de Teresa, uno de los pocos restos que quedan de la antigua muralla medieval y renombrada así en honor a la emperatriz María Teresa de Habsburgo.

Volvemos sobre nuestros pasos hacia la Plaza Alta junto a la cual se encuentran un par de templos muy interesantes. El primero es la Iglesia de San Miguel, muy austera y nada llamativa por fuera, pero con una preciosa decoración barroca toda en mármol en su interior.

Muy cerquita podemos visitar la Capilla de San Juan Sarkander (siglo XVII) la cual se construyó en el lugar que ocupaba una antigua cárcel donde se dice fue torturado y asesinado el cura Juan Sarkander. Este personaje fue canonizado por el Papa Juan Pablo II cuando visitó la ciudad en el año 1995.

Salimos ahora a la bonita calle Denisova donde lo primero que nos encontramos es otra preciosa iglesia, la de Nuestra Señora de las Nieves. En este templo del siglo XVIII destaca la recargada decoración interior tan típica del barroco.

Un poco más adelante echamos un vistazo por fuera al Palacio del arzobispado, que desgraciadamente no estaba abierto en el mes de abril, así que no pudimos verlo por dentro. Se trata de uno de los más destacados edificios barrocos de la ciudad, sobre todo por la decoración y mobiliario original que se conservan en su interior. Sirvió como residencia del arzobispo de Olomouc desde que la ciudad fuera nombrada archidiócesis en 1777 y además tiene una gran importancia histórica ya que aquí se alojaron varios miembros de los Habsburgo e incluso en una de sus salas fue coronado en 1848 Francisco José I.

De mayo a septiembre abre de lunes a sábados de 10 a 17. Abril y octubre sólo sábados de 10 a 17 y el resto del año permanece cerrado. La entrada cuesta 120 coronas (5€) más 50 coronas por hacer fotos.

Finalmente llegamos a la Catedral gótica de San Wenceslao del siglo XII, la otra gran joya de Olomouc. Destaca por sus tres torres en forma de aguja, superando la mayor de ellas los 100 metros de altura. De hecho, es considerada la segunda torre de iglesia más alta de la República Checa.

El horario de apertura es de 6:30 a 17:30 salvo los domingos que abre a las 7:30 y los miércoles que cierra a las 16:00. La entrada es gratuita.

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