Qué ver en Mikulov en una mañana

Ninguna visita a la maravillosa región vinícola de Lednice-Valtice en Moravia del Sur estaría completa sin conocer el fantástico pueblo medieval de Mikulov. Este pueblo de cuento ubicado muy cerquita de la frontera con Austria y Eslovaquia se desarrolló a los pies de un castillo del siglo XIII que fue construido precisamente para proteger este importante lugar fronterizo y de cruce de caminos, que además era lugar de paso de la ruta del ámbar que conectaba el norte de Italia y los Balcanes con los países Bálticos.

Este hecho hizo además del pueblo de Mikulov un lugar de mezcla de culturas, donde cristianos, ortodoxos o judíos han convivido en paz durante siglos dando lugar al riquísimo patrimonio histórico que hoy en día podemos disfrutar paseando por sus pintorescas calles.

Datos prácticos:

Mikulov es un pueblo pequeño pero con todos los servicios. Se observa mucha vida y movimiento durante el día, pero por la noche es un auténtico remanso de paz, con lo que es un pueblo ideal para pernoctar con la auto. Nosotros decidimos quedarnos en plena calle, en un pequeño parking de pago ubicado en la calle Republikanske Obrany, junto a una especie de piscina municipal. Se encuentra a escasos 5 minutos andando del centro y es muy barato, unos 2 o 3 euros al cambio por toda la mañana, con lo que es totalmente recomendable.

Qué ver:

Todo en Mikulov gira en torno a su castillo, el cual está construido sobre una pequeña colina dominando todo el pueblo. Como hemos comentado, data del siglo XIII y rápidamente pasó a ser propiedad de los Liechtenstein, una de las familias más poderosas de Europa en aquella época y los cuales dominaban gran parte de la región de Moravia. Sin embargo, en el siglo XVI pasó a manos de otra influyente familia, los Dietrichstein. Fue bajo la propiedad de esta familia cuando el castillo sufrió un importante incendio en el siglo XVII con lo que tuvo que ser reconstruido, pasando del aspecto defensivo que tenía hasta entonces a otro mucho más palaciego y de estilo barroco como el que vemos hoy en día. Pero esta no fue la última vez que el castillo tuvo que ser reconstruido, ya que de nuevo fue casi completamente destruido por los nazis en 1945 cuando la Segunda Guerra Mundial ya agonizaba y tuvieron que abandonar huyendo la región. Lo que vemos hoy en día es por tanto una reconstrucción que se hizo en los años 50 respetando su aspecto original.

Como dato curioso, este castillo ha tenido una gran importancia histórica, ya que fue utilizado por Napoleón a comienzos del siglo XIX para llevar a cabo las negociaciones tras la batalla de Austerlitz, una de las grandes victorias de la historia del imperio francés. Además, también fue el lugar donde se firmó el armisticio de paz tras la guerra Austro-prusiana en 1866.

Dentro alberga el Museo regional de Mikulov sobre la historia del pueblo, del castillo y también de la tradición vinícola de la región. Posiblemente la parte más interesante de la visita sean sus bodegas, donde se puede ver un enorme barril de vino que data de 1643 y que es considerado uno de los más grandes del mundo, además de una centenaria prensa pública que era usada por todos los habitantes del pueblo para prensar sus uvas. Aparte de esto, otras salas importantes son la Bibloteca del siglo XVII, la Sala de los Ancestros o la capilla.

De diciembre a marzo permanece cerrado. Los meses de Abril, Octubre y Noviembre solo abre de viernes a domingo de 9 a 16. Mayo, Junio y Septiembre, abre de martes a domingo de 9 a 17. Julio y Agosto abre todos los días de 9 a 18.

Como en la mayoría de castillos de la República Checa, hay varios tours disponibles en función de lo que se quiera visitar, pero el más completo cuesta 180 coronas (algo más de 7€) y recorre todas las zonas más interesantes del castillo.

Aquí dejamos la web oficial donde se puede consultar toda la información actualizada: https://www.rmm.cz/

Como nosotros visitamos Mikulov en abril y no era fin de semana, no pudimos ver el castillo por dentro, así que tuvimos que conformarnos con verlo por fuera y fotografiarlo desde todos los ángulos posibles.

Nosotros comenzamos nuestra visita dando un paseo por la parte trasera del castillo donde se encuentra el antiguo barrio judío. La zona más interesante se encuentra el la calle Husova y alrededores, donde se encuentran las casas más antiguas.

Se puede ver una Sinagoga del siglo XVI, la única que ha llegado a nuestros días.

La Sinagoga cierra de Diciembre a Marzo. Abril, Octubre y Noviembre abre de viernes a domingo de 9 a 12 y de 13 a 16. Mayo, Junio y Septiembre de martes a domingo de 9 a 12 y de 13 a 17. Julio y Agosto todos los días de 9 a 12 y de 13 a 18. Cuesta 50 coronas (2€).

Más arriba hay un interesante Cementerio judío que es considerado uno de los más importantes de la República Checa, tanto por la cantidad de tumbas (más de 4000) como por la antigüedad de las mismas, ya que las más vieja data de 1605.

Desgraciadamente el cementerio solo abre de Junio a Octubre. La entrada cuesta 40 coronas (1,5€). Nos tuvimos que conformas con echar un ojo desde fuera.

Subiendo aun un poco más por la colina llegamos a los alrededores de la torre Kozi del siglo XV. Desde aquí se tienen unas vistas del pueblo y del castillo desde una posición privilegiada, como si fuéramos los soldados que protegían Mikulov en la época medieval.

Bajamos ya para el centro del pueblo hasta llegar a la Plaza Mayor. Esta pintoresca plaza no desmerece en absoluto a las más bonitas de la República Checa. Lo primero que llama la atención son la cantidad de preciosos edificios de diferentes colores que la rodean. La mayoría de estos palacetes son de estilo renacentista, y destaca por encima de todos la Casa de los Caballeros con su famosa fachada serigrafiada en colores blanco y negro. También se puede ver una Columna de la Peste (barroca, siglo XVII), una bonita fuente del siglo XVIII y el edificio del Ayuntamiento.

Junto a la plaza podemos ver la impresionante Tumba de los Dietrichstein junto con la Iglesia de Santa Ana. Ambas fueron construidas en el siglo XVII como mausoleo de la familia Dietrichstein que básicamente eran los dueños de Mikulov.

De Noviembre a Marzo cierra. Abril, Mayo, Junio y Septiembre abre todos los días de 10 a 17, y en Julio y Agosto el horario se amplía de 9 a 18. En Octubre abre solo los fines de semana de 10 a 16. El precio es de 70 coronas (3€). Aquí tuvimos una mala experiencia, y es que aunque aparentememte estaba abierta cuando fuimos a acceder nos dijeron que ese día no se podía visitar sin mayor explicación, así que se nos quedó bastante mal sabor de boca.

En el lado opuesto de la plaza se encuentra la Iglesia de San Wenceslao del siglo XVI donde destaca la torre del reloj renacentista y la preciosa decoración del techo.

Aprovechamos que la plaza está llena de lugares para tomar algo para parar un ratillo a descansar y tomar unos bollos de una de las panaderías.

Antes de abandonar este bonito pueblo os queremos hablar de una cosa bastante llamativa que se puede divisar desde muchos puntos del pueblo mientras que paseas por sus calles. Se trata de una misteriosa ermita ubicada sobre una colina en la lejanía dominando todo el pueblo. Esta colina es conocida como la Colina Sagrada y la ermita es la Capilla de San Sebastián. Dice la leyenda que en la época medieval en esta colina los lugareños solían hacer rituales paganos. Esto no gustaba a los Dietrichstein, que decidieron entonces construir en el lugar una capilla y una especie de Vía Crucis que la conectara con el pueblo con la intención de “purificar” la colina. Hoy en día se puede hacer este paseo de unos 15-20 minutos que nos lleva a lo alto de la colina con una magnífica recompensa: unas vistas impresionantes del mágico pueblo de Mikulov.

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